Desde que hace poco Adam Silver, el comisionado de la NBA, confesó estar estudiando la viabilidad de una posible torneo al mismo estilo FIBA: a mitad de Regular Season, una competición entre los equipos de la NBA. Pero esto tiene una serie de pros y de contras, aunque los aficionados solo veamos de los primeros:
Sería una segunda opción; es decir, parece injusto que los 30 equipos de la NBA vivan durante 82 partidos para que, al final de temporada, solo haya uno que acabe con la alegría de levantar un título. La existencia de una "Copa de Obama" haría que hubiera al menos dos equipos con esa posibilidad. Pero por otro lado, San Antonio Spurs y Miami Heat, que han llegado hasta el final, han jugado 105 y 102 partidos respectivamente. Si le incluimos una competición en el medio, sería una auténtica paliza física para los equipos.
Porque, con la idea general planteada, surgen muchas ideas: ¿antes o después del All-Star? ¿serían los 4 mejores de cada conferencia o solo los 4 mejores del momento?. Lanzando una proposición al vuelo, me parecería un buen sustituto del All-Star, que cada vez parece ser más aburrido: los triples no enganchan, el concurso de habilidad tampoco, ni siquiera los tres grandes eventos: no son partidos entre dos equipos, sino competiciones individuales para ver quién se lleva el MVP, tanto los rookies como los grandes. Y el concurso de mates cada vez es más marketing y con pocas vistas a avanzar. Disfraces y bobaliconadas que no se parecen ni de cerca a los mates de Dominique Wilkins, Michael Jordan o Vince Carter, si buscamos concursos más recientes. Por tanto, ¿por qué no sustituirlo por algún título de equipo?
Otra posibilidad sería, evidentemente, la de reducir el número de partidos de la Regular Season, aunque eso quizá disguste en su defecto al aficionado, que necesita de partidos todas las madrugadas. Podría correrse el riesgo, de todas formas. Incluso en algunas páginas web se propone un modelo argentino, con un Torneo Apertura y un Clausura cuyos ganadores se enfrentasen en la final al terminar la temporada. O la presencia como invitado (como en la Copa América de fútbol) de algún que otro equipo europeo, para estrechar más la relación entre FIBA y NBA.
Y por otro lado estaría el poderoso caballero Don Dinero. Habría que aumentar el salario de los jugadores, un auténtico quebradero de cabeza para las franquicias, y cada uno de los 41 partidos que los equipos juegan en casa son una gran cantidad de dinero para estos procedente de patrocinadores. Sería un aporte a tener en cuenta.
Muchas posibilidades se abren. Actualmente, es una opción completamente inviable, pero que el mismo comisionado plantee esa posibilidad hace que, al menos, empecemos a frotarnos las manos. En la NBA, where amazing happens, ¿por qué no una Copa?

No hay comentarios:
Publicar un comentario