
Los Angeles Lakers 80-96 Miami Heat. Modificaré un poco el refrán y diré que un resultado vale más que mil argumentos. Los Heat de Wade, Lebron y Bosh dieron un golpe a la Liga aguándole las Navidades a los Lakers, vigentes campeones. Los de Pau no tuvieron nada que hacer contra la defensa (sí, defensa) de los de Spoelstra. Y eso que la gran figura de los de Florida (Wade) fue duda hasta ultima hora. Pero fue el gran fichaje de esta temporada (Lebron James) el que tiró del carro de los ganadores. Los campeones, y su "Big Three" (Odom, Gasol, Bryant) lo intentaron, pero no era su noche. Comparando a los tres mejores de cada equipo, los Heat suman 52,08% en tiros de campo, por un 44,4 % en los Lakers (y eso que los Heat bajaron ahí porque Wade estaba renqueante).
Entre otros datos, se ve que en los parciales de cada cuarto, los Lakers sólo le hacen frente a los Heat en el 3º (empate a 28 puntos), pero en los demás la superioridad de Miami es abrumadora. Sólo el alley-oop inicial entre Bryant y Odom pusieron la única ventaja de los Lakers el día de Navidad. Pero los datos sólo nos dicen que en otros partidos, los Lakers con esos porcentajes ganarían por poco, pero que jugando al 60% no se puede vencer a Lebron, Wade ni Bosh, ni a ningún aspirante al anillo.
Es cierto que sólo es un partido, que en la NBA hay 81 más y que luego hay tres rondas de Playoffs de siete partidos cada una hasta llegar a la final de la NBA, en la que se disputan 7 partidos también. Pero lo que es cierto es que los que eran cuestionados por su irregularidad (Miami) apalizaron a los campeones y demuestran que están en el Top 3 para luchar por ese anillo. Y también el partido de ayer nos hace ver que los Lakers son un año más viejos y que los Playoffs hasta las finales no va a ser un paseo. Aquí entran equipos como Spurs, Mavericks y luego una larga lista por entrar entre los 8 mejores de la Conferencia Oeste.
Miami puede utilizar esta victoria de trampolín, pero no para pasearse por las canchas NBA, ya que en el Este el nivel ha aumentado y además de los dos de siempre (Celtics-Magic) están apareciendo algunas franquicias como Chicago o Atlanta que pueden darle a más de uno un susto bastante grande.
P.D: Por último, un poco de esperanza para los Lakers. El año pasado los Cavaliers de Lebron ganaron en el Staples el día de Navidad y, posteriormente, en el Quicken Loans Arena, aunque al final el título se quedó en el Oeste y los de Cleveland fueron eliminados en semifinales de conferencia. Por lo que, en la NBA, todo puede pasar. Where amazing happens.
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